A los compradores que residen fuera del Reino Unido no se les puede evaluar con los mismos sistemas de puntuación crediticia y verificación de ingresos que se aplican a los solicitantes locales. Existe un grupo concreto de prestamistas dispuestos a trabajar con prestatarios no residentes, pero suelen exigir un depósito más elevado, de modo que la relación préstamo-valor (LTV) que ofrecen es inferior a la de una hipoteca residencial estándar.
En la práctica, quien percibe sus ingresos en otra divisa debe estar preparado para presentar documentación completa: con frecuencia, extractos bancarios del extranjero, declaraciones de impuestos o cartas de la empresa, además de documentos de identidad certificados. Tanto el país de residencia fiscal del solicitante como la divisa de sus ingresos influyen en cómo el prestamista valora su capacidad de pago y el riesgo de la operación.
Los tipos de interés y los límites máximos de la relación préstamo-valor (LTV) varían de forma notable entre prestamistas y cambian con el tiempo, por lo que aquí no se indican cifras concretas. Contar con un bróker hipotecario con experiencia en casos de no residentes es la vía más eficaz para identificar qué prestamistas operan actualmente en este segmento y para presentar la solicitud en las mejores condiciones posibles.
El inversor extranjero debería recurrir a un bróker hipotecario con acceso a varios prestamistas para no residentes, ya que el número de entidades activas y los niveles de LTV disponibles pueden variar según las condiciones del mercado, de ahí que el asesoramiento especializado sea imprescindible.